Puntos de Vista
Buscamos compartir diferentes puntos de vista respecto de nuestra humanidad; Somos seres humanos compartiendo con mas seres, humanos y vivos, una tarea que se torna difícil, la buena noticia es que podemos cambiarla, Se el cambio que quieres ver en los demás.
Friday, March 13, 2015
Wednesday, March 7, 2012
Y tu sabes quien eres?
No le preguntes a nadie quien eres o cómo podrías ser, todos los seres humanos somos únicos, maravillosos e irrepetibles, no importa en que lugar del planeta tierra te encuentres, o cuales sean tus condiciones de vida, tu también puedes lograr lo que te propongas, lo que debes saber es si tu deseo de verdad es tuyo o es influenciado por otros. Sólo siendo tu encontrarás la fuerza del corazón que te ayudará a tumbar todas las barreras.
Usa la fuerza de tu corazón, lograrás todo lo que desees...!
Entiende que no todo lo que uno dice desear es verdad, aveces decimos cosas porque nos parecen que son buenas y que las deberíamos tener pero no estamos convencidos de ello. Busca dentro de ti y programate con tus verdaderos deseos.
Monday, February 6, 2012
En el camino...
Es posible que te hayas preguntado muchas veces para donde vas o qué quiere Dios de ti; o que no te hayas preguntado nada de esto y hayas hecho planes para un futuro. De cualquier manera y sin importar a donde planeemos llegar, en la búsqueda por realizar nuestros sueños nos hemos encontrado con muchas preguntas, con muchos sentimientos y en momentos en los que debemos tomar decisiones... Cualquiera que haya sido el paso que hayamos dado, sin importar a donde nos haya llevado o vaya a llevar, tomaremos inevitablemente un camino, camino en el que debemos enfrentar muchas situaciones, que estoy segura tienen que ver con el plan de Dios en nuestra vida. Podemos decidir por nosotros mismos y Dios respetará eso porque El mismo nos dio esa facultad, pero dentro de las consecuencias naturales de la vida, aquellas de las que no podemos escapar, está el tropezar con la misma piedra. Creo que según seas tu así mismo te encontrarás con las situaciones que debas enfrentar y que te formarán, el que las veas y las vivas con las suficiente sabiduría como para aprender y avanzar depende únicamente de ti y del momento en el que te encuentres; pero que aprendes, aprendes... Sólo así esa piedra quedará atrás y tu seguirás adelante... encontrando mas piedras... Ten en cuenta que no todas las piedras son necesariamente duras o traen amargos momentos, muchas serán muy agradables y con dulces y maravillosos mensajes de vida.
Vivir, crecer y acercarnos a Dios es una tarea personal.
Friday, November 18, 2011
CONOCETE, ACEPTATE, AMATE.
Para amar necesitamos primero encontrarnos con nosotros mismos, amarnos, aceptarnos, respetarnos. AUTOESTIMA !! Lo que tenemos es lo que podemos dar.
Wednesday, November 16, 2011
AMAR A LA FAMILIA
A amar se aprende, incluso a los seres de la familia; por eso es importante q a nuestros hijos y a los niños de nuestra familia les enseñemos a amar a sus familiares, incentivemos en ellos el buen trato, aprecio, respeto y aceptación para con estos, al fin y al cabo son la familia que les tocó, o mejor aún, la que escogimos como padres para ellos, en el caso de la familia política; en el caso de los consanguíneos, aunque igual no hay nada que hacer, no fuimos nosotros quienes los escogimos, por lo menos proyectamos a nuestros hijos el amor natural que por ellos sentimos y convivimos con nuestros hijos mostrándoles un sentimiento noble hacia los nuestros. Así que la tarea de sembrar amor es para con la familia política, proceso que se afecta más a menudo en el caso de las madres pues las mujeres tendemos a ser más emocionales y a tener más expectativas con nuestra pareja , padre de nuestros hijos, pero como mujeres lo veremos siempre como nuestro príncipe azul fallido. y a los familiares de este pricipe que se quedó en sapo los condenamos por todos y cada uno de sus defectos o de los errores que, como seres humanos, cometen... Y no se vale, para los tios y para los sobrinos esto no es una guerra limpia, nisiquiera su propia batalla, simplemente se conviertieron en un blanco sin saberlo.
Mujeres-Padres! No transmitan sus frustraciones a sus hijos, déjenlos libres de ellas, pues estos si tienen una familia, la que es, pero la tienen. Enséñenles a disfrutarla, a vivirla, a cuidarla, a respetarla, a amarla.
Y ustedes hagan lo propio con la familia de sus hijos.
A amar se aprende... Salgámonos de nosotros y veremos lo que el mundo necesita…. Todo comienza por casa.
Tuesday, September 20, 2011
¿ESTAR ENAMORADO… ES AMAR?
Se puede definir el enamoramiento como una "locura" transitoria que no tiene edad y que repercute en gran medida en la vida cotidiana del afectado. Puede ser una emoción, que irrumpe sin avisar, o una predisposición personal obligatoria por cuenta de la moda o la edad, intensa y brusca, que normalmente se atenuará con el paso del tiempo.
El enamoramiento es una experiencia que nos conmueve y conmociona, un estado pasajero en que el mundo tiende a convertirse en un paraíso y la vida en una fiesta: el diálogo, por arte de magia, deviene inagotable; el sentido del tiempo desaparece y el "ser con" y el "ser para" ese alguien se convierte en uno de los ejes de nuestra existencia.
El amor, en su primera e impulsiva fase, es una nueva, luminosa y diferente forma de estar en la vida, que sacude nuestros cimientos racionales y nos lleva a vivir desde otra perspectiva.
El enamoramiento profundo y apasionado, sin embargo, es un pico de explosión que no parte de quiénes somos en realidad sino de unos seres mutuamente idealizados por una relación muy intensa. Esta situación idílica lleva incorporada su fecha de caducidad, porque el estado de tensión que genera y la suma dedicación que exige no pueden perpetuarse a lo largo de los años. Cuando hablamos de enamoramiento siempre lo asociamos a otra persona a quien buscamos sorprender y agradar convirtiéndose esto en la mayor ilusión. Ese es uno de los problemas: en esta fase impulsiva y optimista a ultranza: comprender al otro, entenderle, deviene cuestión secundaria.
Amar es comunicarse y compartir
Amar es darse al otro, comunicarse, aceptarse y compartirse desde la realidad de quiénes somos. Supone aceptación, esfuerzo y mimo, confianza y una cierta incondicionalidad ante el proyecto de esa relación. Es un continuo, y casi siempre se manifiesta con vocación eterna, no coyuntural.
Quien sabe reaccionar ante la frustración y el sufrimiento, está mejor preparado para la flexibilidad y apertura mental y emocional que el amor necesita para brotar. En resumen, para poder enamorarse y llegar a amar a alguien hay que amar la vida, mostrar interés por lo que acontece a nuestro alrededor “misericordia”, tener ganas de saber, de crear, y aferrarse a la vida “amar”.
Es el amor lo que nos permite acceder a todo un mundo de percepciones ya olvidadas; pero, también es cierto que muchos lamentan no haber estado "preparados" cuando el amor llamó a su puerta. Porque la respuesta al amor exige una disposición emocional, un atrevimiento, la asunción del riesgo de fracaso de la relación, exige saber amar, aceptar y dar sin esperar nada a cambio.
En cualquier momento, independientemente de nuestra edad y situación emocional, enamorarse entra dentro de lo posible. Entrar en amores está muy relacionado con la estructura afectiva de las personas, que se ha ido tejiendo en función del tipo de afectos vividos con personas de gran significación emocional, preferentemente del medio familiar. En cada enamoramiento están presentes, si bien de forma oculta, los modelos y expectativas que arrastramos desde nuestras experiencias afectivas más tempranas. Muchas relaciones fracasan porque se repiten inconscientemente modelos de relación que no funcionaron o porque se esperaba que la persona amada llenara vacíos heredados de una experiencia insatisfactoria de otras relaciones familiares o amorosas. Aunque haya excepciones, casi nadie responde del todo a las expectativas que suscitó en el otro mientras duró la fase de enamoramiento, porque somos seres humanos, y por tanto, imperfectos y bien distintos de la persona idealizada que el otro creó en su mente cuando se enamoró.
El conocimiento de uno mismo, de las vivencias que han influido en nuestra vida, nos ayuda a saber por qué reaccionamos de determinada manera ante una situación o qué debemos modificar para que la relación amorosa resulte satisfactoria. Pero tampoco nuestra historia personal debe erigirse en condicionante fatal que nos impide abrirnos a opciones con expectativas de éxito. Como seres inteligentes y emocionales que evolucionan, somos un proyecto por hacer.
Entonces, a amar se puede aprender, es un acto de voluntad, se enseña en nuestras casas cuando damos amor, y damos, y damos y siempre estamos ahí, sin esperar nada a cambio. Nacimos con esa facilidad y el tiempo y la vida pueden afectar esa capacidad, debemos buscar en nuestro corazón, desarrollarlo, cultivarlo y brindarlo a todos los seres humanos. Aprendiendo a amar, amaremos, daremos amor, sembraremos y cosecharemos AMOR, viviremos en paz con nosotros y el universo.
Como dice el dicho: “nadie da de lo que no tiene.”
“Deseo de corazón que Dios me de la gracia del amor,
que transforme mi vida y que yo lleve su amor por donde vaya.”
Se puede definir el enamoramiento como una "locura" transitoria que no tiene edad y que repercute en gran medida en la vida cotidiana del afectado. Puede ser una emoción, que irrumpe sin avisar, o una predisposición personal obligatoria por cuenta de la moda o la edad, intensa y brusca, que normalmente se atenuará con el paso del tiempo.
El enamoramiento es una experiencia que nos conmueve y conmociona, un estado pasajero en que el mundo tiende a convertirse en un paraíso y la vida en una fiesta: el diálogo, por arte de magia, deviene inagotable; el sentido del tiempo desaparece y el "ser con" y el "ser para" ese alguien se convierte en uno de los ejes de nuestra existencia.
El amor, en su primera e impulsiva fase, es una nueva, luminosa y diferente forma de estar en la vida, que sacude nuestros cimientos racionales y nos lleva a vivir desde otra perspectiva.
El enamoramiento profundo y apasionado, sin embargo, es un pico de explosión que no parte de quiénes somos en realidad sino de unos seres mutuamente idealizados por una relación muy intensa. Esta situación idílica lleva incorporada su fecha de caducidad, porque el estado de tensión que genera y la suma dedicación que exige no pueden perpetuarse a lo largo de los años. Cuando hablamos de enamoramiento siempre lo asociamos a otra persona a quien buscamos sorprender y agradar convirtiéndose esto en la mayor ilusión. Ese es uno de los problemas: en esta fase impulsiva y optimista a ultranza: comprender al otro, entenderle, deviene cuestión secundaria.
Amar es comunicarse y compartir
Amar es darse al otro, comunicarse, aceptarse y compartirse desde la realidad de quiénes somos. Supone aceptación, esfuerzo y mimo, confianza y una cierta incondicionalidad ante el proyecto de esa relación. Es un continuo, y casi siempre se manifiesta con vocación eterna, no coyuntural.
Quien sabe reaccionar ante la frustración y el sufrimiento, está mejor preparado para la flexibilidad y apertura mental y emocional que el amor necesita para brotar. En resumen, para poder enamorarse y llegar a amar a alguien hay que amar la vida, mostrar interés por lo que acontece a nuestro alrededor “misericordia”, tener ganas de saber, de crear, y aferrarse a la vida “amar”.
Es el amor lo que nos permite acceder a todo un mundo de percepciones ya olvidadas; pero, también es cierto que muchos lamentan no haber estado "preparados" cuando el amor llamó a su puerta. Porque la respuesta al amor exige una disposición emocional, un atrevimiento, la asunción del riesgo de fracaso de la relación, exige saber amar, aceptar y dar sin esperar nada a cambio.
En cualquier momento, independientemente de nuestra edad y situación emocional, enamorarse entra dentro de lo posible. Entrar en amores está muy relacionado con la estructura afectiva de las personas, que se ha ido tejiendo en función del tipo de afectos vividos con personas de gran significación emocional, preferentemente del medio familiar. En cada enamoramiento están presentes, si bien de forma oculta, los modelos y expectativas que arrastramos desde nuestras experiencias afectivas más tempranas. Muchas relaciones fracasan porque se repiten inconscientemente modelos de relación que no funcionaron o porque se esperaba que la persona amada llenara vacíos heredados de una experiencia insatisfactoria de otras relaciones familiares o amorosas. Aunque haya excepciones, casi nadie responde del todo a las expectativas que suscitó en el otro mientras duró la fase de enamoramiento, porque somos seres humanos, y por tanto, imperfectos y bien distintos de la persona idealizada que el otro creó en su mente cuando se enamoró.
El conocimiento de uno mismo, de las vivencias que han influido en nuestra vida, nos ayuda a saber por qué reaccionamos de determinada manera ante una situación o qué debemos modificar para que la relación amorosa resulte satisfactoria. Pero tampoco nuestra historia personal debe erigirse en condicionante fatal que nos impide abrirnos a opciones con expectativas de éxito. Como seres inteligentes y emocionales que evolucionan, somos un proyecto por hacer.
Entonces, a amar se puede aprender, es un acto de voluntad, se enseña en nuestras casas cuando damos amor, y damos, y damos y siempre estamos ahí, sin esperar nada a cambio. Nacimos con esa facilidad y el tiempo y la vida pueden afectar esa capacidad, debemos buscar en nuestro corazón, desarrollarlo, cultivarlo y brindarlo a todos los seres humanos. Aprendiendo a amar, amaremos, daremos amor, sembraremos y cosecharemos AMOR, viviremos en paz con nosotros y el universo.
Como dice el dicho: “nadie da de lo que no tiene.”
“Deseo de corazón que Dios me de la gracia del amor,
que transforme mi vida y que yo lleve su amor por donde vaya.”
Monday, September 19, 2011
Contar o no contar tus cosas... y, ¿a quien?
Y porque no! qué tenia de malo que yo se lo contara a…?
Con el tiempo he aprendido porque no confiar tus cosas a los seres humanos, para algunos puede sonar feo, frio, calculador, egoísta, etc. etc. etc. Pero, lamentablemente es así, bueno no tan lamentablemente, pues dentro de los seres humanos puedes encontrar con quien o quienes contar, para ello se necesita simplemente que ese alguien te ame, entonces solo así te escuchará sin juzgarte o sin tener sentimientos adversos a tus intereses… o bienestar.
Entonces, la razón más simple por la cual no contarle algo a alguien, objetivamente desde tu raciocinio, es: porque las cosas de la manera como tu las vez e interpretas, seguramente no son vistas e interpretadas de la misma manera por el otro. Así de sencillo, mientras tú hablas, el otro escucha, pero su mente también trabaja, entonces saca conclusiones, hace apreciaciones y ahí está su propia opinión o entendimiento de las cosas; así mismo, muy seguramente igual que tu, ira y la compartirá con otro, que también, sin una mala intensión, simplemente llevado por su percepción hará un juicio de valor, y hasta lo compartirá, ¿por qué no…? Y el punto no necesariamente es el que lo comuniquen o no, el punto es que tu no solucionaste nada, no te comprendiste, no superaste o remediaste tu situación… seguramente seguirás como vas o harás lo que le comunicaste a tu interlocutor. Harás lo que pensabas o sentías que tenias que hacer, “escuchaste tu corazón, o seguiste tus instintos”.
Así que cuando algo te atormente:
1. Habla primero y solamente con Dios. ‘hazlo en voz alta”
2. Si aun después de hablar con Dios necesitaras también hablar con alguien, escoge dentro de los seres que te aman, no de los que piensan como tú.
3. Cuando te cuenten algo, escucha y ora por esa persona y sus inquietudes, entrégaselas tú a Dios, no cargues con ellas. ¿Qué sabes tú del otro?, ¿Qué sabes tú de resolver problemas de vida?
4. Si están consultándote un tema profesional, como profesional atiende. Y comprende que al frente tienes un ser humano, completamente diferente a todos y por ende con un camino propio, utiliza tus talentos para ayudar, no para remediar, imponer, cambiar, o establecer. “Deja que en la vida de todos se haga la voluntad de Dios”.
Este es mi punto de vista “mi manera de entender esto”. Siempre me decían no le cuentes a nadie!, ¿para qué le contaste?, que nadie se entere!..., pero nunca me explicaron una razón lógica, y yo he amado o buscado amor en todo el que se me arrima… -“?” esa será otra pregunta para Dios otro día…- y así soltaba todo mi rollo… PARA NADA. O para NADA BUENO.
Subscribe to:
Posts (Atom)